El aborto en la adolescencia:
Es un problema serio y se da con una mayor frecuencia de la que creemos. Es particularmente preocupante el hecho de que en muchos países no esté legalizado, por lo cual existen centros clandestinos y personas con poco formación, que los realizan de manera “casera” o sin los debidos controles sanitarios, ocasionando año tras año, miles de muertes de jovencitas que acuden a estos lugares, en busca de una ayuda para “quitarse de encima el problema en el cual se metieron”.
Dentro de los riesgos físicos que corre una adolescente por someterse a un aborto, se encuentran: perforación del útero con algún instrumento médico que puede derivar en una histerectomía con la consecuencia de nunca más poder tener hijos, el riesgo de la anestesia, pudiendo provocar paros cardiorrespiratorios y la muerte, tejido retenido el cual provoca serias infecciones, síndrome post aborto con la formación de coágulos de sangre en el útero, mayor predisposición a los embarazos ectópicos lo que puede ocasionar ruptura de las trompas de Falopio, infertilidad, hemorragias y hasta la muerte, entre otros.

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Además de todas estas consecuencias físicas, existen las del tipo emocional, incluso más graves que las anteriores, ya que la gran mayoría de las jovencitas que han pasado por esta situación, nunca logran sobreponerse de esta experiencia y sufren severos cuadro de depresión, sentimientos de culpa y un vacío interior, muy difícil de sobrellevar.
Este artículo, no tiene la finalidad de ser una propaganda anti-aborto, pero sí una forma de que los jóvenes tomen conciencia de que el aborto, no es la mejor solución a su problema, por todas las consecuencias antes mencionadas, y que es mucho más fácil prevenir, antes de tener que tomar esta decisión que puede cambiar drásticamente tu vida.
Creo que lo fundamental en este sentido es la información y la educación sexual, para que no se tenga que llegar a estos extremos. Que los adolescentes conozcan todos los métodos anticonceptivos, o al menos los básicos, y brindarles a aquellos jóvenes acceso a ellos en forma gratuita, si es que no los pueden adquirir, es un gran paso para prevenir los embarazos no deseadosy en definitiva reducir en gran medida el número de abortos en la adolescencia.